No quiero pesarme. Me da mucho miedo, sé que he subido de peso.
Quiero mejorar. Para eso estoy medicándome e intentando comer más sano.
No me da hambre, pero el fin de semana comí bien. No me atraqué.
A medio día tuve algo de ansiedad y taquicardia, efectos colaterales creo.
Hoy comí un pepino con vinagre, cebolla, limón y queso (a cagarla con el queso). Un taco.
Me siento de la v.... lo vomité, estaba enojada, no quiero vivir enojada, no quiero vomitar más.
Yo ya no iba a vomitar... pero tampoco quiero comer porque me haré gorda (mi abdomen ya se ve extendido en pocos días y mi cara... es horrible....)
NUNCA, NUNCA más quiero volver a ser gorda.
Y tampoco quiero vivir triste.
Y vivo triste porque vomito porque me siento gorda pero me medico para no sentirme triste y para no vomitar y también para dejar de sentirme gorda y sigo sintiéndome triste porque tengo que comer y no debo vomitar y eso me engorda y es un desperdicio de vida.
Es una montaña rusa del infierno.
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-Voltaire.