┼ ┼ Disconnect and Self-destruct, One Bullet at a Time ┼ ┼
viernes, 17 de mayo de 2013
Trying hard.
Comida como la gente normal.
Bueno, me extralimité un poco con una bolsa de cacahuates y por sí misma la comida que ingerí es un PUTERO de calorías.
Pero no voy a vomitar. No quiero.
Quiero sentirme llena y poder controlarme.
Contrólate.
No es para tanto, es una comida al día. Un poco pesada, sí, pero no es NADA del otro mundo ni engordaste 10 kgs. Sólo unos gramos, lógicos, nada más.
+Una torta de pollo (con condimentos, verdura y demás, aprox. 700 estoy segura)
+Dos bolitas de helado (500)
+Cacahuates (500)
Ya cubrí más de lo que he podido comer en un día, por años.
Mucho más, muchísimo.
Pero quiero curarme. Quiero ser fuerte.
Es un día, no más. Y siento horrible en la garganta y el esófago, pero no es para tanto. Puedo comer más sano, hoy me equivoqué un poco, pero es comida, no son espíritus endemoniados.
Sé que todo esto lo digo para calmarme, y porque está descompuesto el baño y no puedo ir y porque sé que tengo otras opciones pero me juré nunca volver a vomitar en bolsas de plástico.
Caí tan bajo, que para no tapar el baño en casa de mi padre como cada semana, vomitaba en bolsas de plástico y las tiraba. Un día olvidé tirarla en el bote de afuera y... mi hermana lo vió.
A la fecha ella dice que es de las cosas más traumáticas que ha vivido.
Para colmo de males, estudia Psicología, entonces ha aprendido a enlazar todos los hechos.
Soy la mayor de tres hermanos (yo, una mujer y un hombre).
Fui su ejemplo tantos años... que cuando no pude serlo más, me lo reproché al borde de la muerte.
Cuando descubrí que no soy de piedra y que en realidad siempre he estado trastornada, me lo recriminé hasta los huesos, literalmente.
Nunca me he perdonado haberles quitado comida a ellos de las provisiones que había en la casa, que a veces no eran tantas, nunca me he perdonado haber desperdiciado comida en mis enfermedades.
En sólo comerla para vomitarla. O el no agradecer ni tocar la comida en absoluto. Esto se trata principalmente de culpas, de por qué somos como somos y quién tiene la culpa y lo culpables que son todos en cada medida. Culpa por comer, por no comer, por vomitar, por cortarse. Culpas.
Ellos no lo ven así, claro, y entienden que estoy enferma.
Pero eso no le resta que me hiciera sentir como escoria.
Hoy no voy a vomitar, por ellos.
Porque siempre han merecido una hermana mejor, la que fui tantos años y que se perdió por no saber perder, por siempre estar perdida.
La que se pierde porque la angustia existencial con o sin pan no puede taparse.
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-Voltaire.